Fotos: Ana Mateos

 Es cierto que ya hemos entrado en marzo, el mes de la primavera y el mes en que en nuestras preciosas islas empieza a salir el sol y los más atrevidos decidimos visitar de nuevo las playas para tumbarnos y empezar a ponernos morenos.

Pero como por todos es sabido, marzo también es un mes de cambios climatológicos, así que a pesar de que puede hacer un día radiante el viernes, el sábado puede resultar que haya viento, lluvia, niebla o las tres cosas y nos tengamos que quedar en casa.

¿Y qué hacemos un sábado en casa con los más pequeños encerrados?

Pues yo os daré una recomendación: haremos pan

 

Sé que hay muchos mitos acerca del pan, que si es complicado, que si se tarda mucho, que si no sube…..Todo incierto. 

Os voy a dar una receta muy facilita para hacer panes caseros, un plan que se puede hacer con niños, porque les encantará amasar el pan y luego disfrutarán muchísimo comiéndoselo, y que yo sepa, no hay nada más sano que una buena merienda a base de pan casero y una onza de chocolate, o si no, un poco de “oli i sal” mmmmm ¡Qué recuerdos de infancia!

Y es que en nuestras islas, el que más y el que menos ha visto los hornos de leña que había en las casas pagesas. Después de la siembra y la recogida del trigo, y de molerlo, se hacia el “pa morenu” que dura mínimo una semana sin  ningún tipo de conservación especial.

Así que manos a la obra con nuestro pan. Esta vez he escogido harina de trigo integral, pero también podéis probar a hacerlo con harina de kamut, espelta, o harina de trigo blanca normal. Lo dejo a vuestra elección.

Ingredientes que necesitaremos:

500 gr. de harina

10 gr. de sal

20 gr.  aceite de oliva

300 gr. de agua

25 gr. de levadura de panadería

100 gr. de nueces

100 gr. de pasas

Ingredientes

Ingredientes

En este caso, y como veis, vamos a ponerle nueces y pasas, una manera fácil de que los pequeños de la casa coman frutos secos. Podéis ponerles cualquier fruto seco que tengáis: piñones, orejones, higos, ciruelas….. Eso sí, no intentéis meter más de la cuenta, porque os será más complicado el plegado y el amasado.

Manos a la obra. Elaboración:

En un bol pondremos la harina a modo de volcán (con un hueco en el centro), e iremos añadiendo la sal, la levadura y el agua (¡si está un poquito tibia, mucho mejor!). Este proceso es un poco complejo, porque veréis que la masa va quedando como “chiclosa”. Que no cunda el pánico, es sólo al principio, luego os quedará una masa homogénea fácil de trabajar, si no mejora, tendréis simplemente que añadirle más harina.

ingredientesmasagua
Harina + sal + levadura en forma de volcán. Añadimos agua tibia.
 
masa1
  Empezamos a amasar, y quedará una masa “migada”
En ese punto, cuando ya sea fácil de manejar, lo mejor será pasar a amasarla sobre un superfície plana (el mármol de la cocina por ejemplo), que previamente habremos espolvoreado con harina seca.

masa2
Seguimos amasando hasta que sea uniforme y añadimos el aceite poco a poco
 

Si hacemos el pan con niños, os recomiendo sacar una bolita (o hacer el doble de la cantidad de la masa) y dejarles a ellos hacer su propio pan. Está bien mirar como lo hacen papá y mamá, pero es mucho más divertido si les implicamos en todo el proceso.

Cuando hayamos trabajado bien nuestra pasa de pan, añadiremos el aceite, poco a poco, que dará lugar a una masa más fácil (aún) de trabajar. Será el momento ahora de añadirle los frutos secos, lo más sencillo es extender nuestra masa e ir haciendo un “plegado” es decir, introducir los frutos en los bordes e ir doblando hacia dentro, de manera que se integren perfectamente.
frutossecos

 
 Estiramos con las manos la masa e incorporamos los frutos secos y vamos plegando los bordes.
 

Una vez tenemos esto listo, le daremos forma de “bola”, lo taparemos y lo dejaremos reposar alrededor de 50 minutos. Ya veréis como aumenta hasta casi el doble de su tamaño.

bolapan Formamos una bola uniforme

Transcurrido ese tiempo, daremos forma al pan (cuidado con no amasar demasiado, porque perderíamos el aire que ha ganado y que le ha hecho crecer) y si queremos, podemos dividirla en dos panes más pequeños, o bien la dejaremos como un sólo pan, más grande y rústico. Si es la primera vez que lo hacéis, yo os recomiendo hacer dos, para que el horneado sea más sencillo.

Dos panes sin hornear
  Nos saldrán dos panes sin hornear
 

Una vez dada la forma que queremos, taparemos nuestra masa de pan con un trapo limpio y esperaremos una hora y media, más  o menos, y nuestra masa volverá a crecer.

Una vez que haya aumentado su tamaño, sólo tendréis que efectuar unos pequeños cortes con un cuchillo afilado, bien en forma de cruz  (si le hemos dado forma redondeada) o bien varios cortes en diagonal (si hemos optado por darle forma alargada de panecillo). En esta ocasión he optado por dos panellizos redondos.

 

Precalentaremos el horno a 210º, en posición arriba y abajo. Cuando ya está caliente, introduciremos el pan sobre una rejilla de horno, durante 15 o 20 minutos, o bien hasta que veáis que se ha hecho una costra dura por fuera y si le damos unos golpecitos por debajo, sonará hueco.

Resultado final

 El resultado: delicioso pan recien hecho
 
Lo mejor será dejarlo enfriar encima de una rejilla durante 10 o 15 minutos y….¡tachán! listo para saborear.

Lo mejor de este pan casero, es que nos puede durar perfectamente 4 ó 5 días, y seguirá estando buenísimo.