Neus Marí, responsable de la Unidad de Psicopedagogía del Centro Arrels responde hoy a las preguntas que realizastéis en este post. Neus Marí es también musicoterapeuta y especialista en trastornos del espectro autista del Centro Arrels en Ibiza. 

 

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Edad del niño: 3 años y 9 meses Consulta:

Desde los dos años pega. Pega cuando está frustrado cuando no consigue algo, cuando se enfada o pega porque sí. Hemos intentado todo, el rincón de pensar, la reflexión y los castigos en plan “te quedarás sin dibujos si pegas” o sin algo que le encante. Incluso ahora me estoy leyendo el libro “El cerebro del niño” para tener más empatía y poder entenderle mas.

Respuesta:

Hola, agradecemos tu consulta y espero que seamos de ayuda. Es importante comprender y dar sentido a la conducta que está presentando tu hijo. Los recursos que hasta ahora habíais usado no dan resultado porque no deben estar atendiendo a sus necesidades. Parece que hay un problema a la hora de poderse regular emocionalmente dando lugar a conductas poco adaptadas que aumentan su malestar, seguramente porque no puede gestionar sus emociones y de expresarlas de manera adecuada. Al necesitar todavía ayuda del adulto para comprender sus estados emocionales, el uso de estas técnicas requieren que el niño tenga desarrolladas capacidades que todavía no están adquiridas en tu hijo. Habría que valorar qué aspectos le generan esta poca tolerancia a la frustración ya que las conductas que muestra le pueden generar dificultades en la interacción con los demás. Recomiendo ayudarle a identificar sus emociones facilitando a través del juego o con la ayuda de cuentos formas y maneras más adecuadas de solucionar las situaciones que le generan tanta frustración.

 

Edad del niño: 4 años y 8 meses Consulta:
En relación a la alimentación.

A partir del cambio en la textura de las papillas siempre he tenido problemas para que mi hija coma, en cantidad y variedad. A la hora de sentarnos a comer al mediodía, comemos todos en familia, empieza a dar vueltas hasta que se sienta en la silla y, le ponga lo que le ponga, ya dice que no quiere comer. A duras penas conseguimos que coma dos o tres trozos, cucharadas…Le pongo de todo, pero se niega a comer la legumbre y la verdura. Ahora empieza con no querer tomarse la leche por las mañanas. Intentamos no darle chucherías entre horas y menos entre semana. Ya no sabemos qué hacer para que coma. Creo que lo que ella piensa a la hora de comer es que pierde el tiempo, porque está inquieta, se levanta muchas veces y enseguida se quiere ir de la cocina.

Qué puedo hacer?

Respuesta:

Hola, gracias por tu consulta. Es importante lo que comentas al principio en cuanto a que los problemas empiezan al iniciar el cambio en las texturas en la alimentación. En ocasiones los niños reaccionan negativamente a esos cambios como una forma de expresar algún malestar, dando lugar a alteraciones en algunas conductas basales como el sueño o la alimentación. Habría que comprender durante su historia vital cómo ha reaccionado ante otros cambios o separaciones (por ejemplo al iniciar la escuela, cambio de domicilio, nacimiento de un hermano, al separarse del adulto de referencia, etc.) y cómo ha gestionado esos momentos. A su vez, alteraciones en la alimentación pueden indicarnos una necesidad de dependencia del adulto buscando así su atención y dando lugar a dificultades en su autonomía. Volver a un estadio más regresivo ante la hora de la comida, siendo el adulto el que le ayuda y dinamiza el momento de comer “como si fuera más pequeña” puede facilitar que mejore y disfrute de alimentarse. También sería importante conocer posibles dificultades en la integración sensorial que se desarrolla en el bebé en los momentos de amamantamiento y de interacción cuidador – bebé. 

Edad del niño: 3 meses

Consulta:

Tengo que empezar a trabajar y al que darle mama (tetina) a mi bebe no logro que la agarre. La forma que encontré es poniéndole mi teta y sacarle el pezón con la mama. Ahí sí, algunas veces la toma. Le comenté a la niñera que hacía esto y ella que está embarazada, me dijo si quería ella probaba en ponerle la teta y ver si tomaba, lo hizo y por ahora es la única forma que encontramos. Soy consciente que este comportamiento no es normal, pero no sé si me tengo que preocupar.

Respuesta:

Hola, gracias apor tu consulta y esperemos que podamos ayudarte. Seguramente la preocupación que expresas pueda estar influyendo en este momento tan delicado y de interacción mamá – bebé. Lo más importante es que el momento de alimentar al bebé sea un espacio de interacción íntimo, agradable y vivido como una experiencia compartida. El posible estrés que te puede generar el tener que empezar a trabajar también puede influir, ya que tu hija requiere de necesidades muy dependientes que temes no poder atender. Aunque se recomienda dar el pecho al bebé, lo más importante es que esta experiencia sea agradable y relajada. En el momento de dar de comer, el bebé no solo ingiere el alimento si no también el flujo emocional que se experimenta en ese momento. Además es en estos momentos interactivos donde se desarrollan aspectos importantes del vínculo seguro, necesarios para el desarrollo personal y emocional del niño, con lo que consideramos importante que puedas atender a esta dificultad para dar una respuesta no sólo a lo que concierne a la alimentación si no a los factores emocionales. En cuanto a la niñera al estar más relajada, seguramente puede conectar en ese momento sin la angustia que te puede estar generando a ti.

Edad del niño: 10 años

Consulta:

Hola soy mamá de una niña de 10 años. Mi hija tiene un ipod a través del cual se comunica con sus compañeros de clase. Llega a casa y coge el ipod y se mantiene atenta para ver si alguien dice algo. Cuando he intentado quitárselo, se ha puesto a llorar con un gran disgusto. Me gustaría pactar unas horas o al menos que no estuviese todo el rato pendiente. ¿Cómo puedo hacerlo sin que sea una situación tan desagradable? Gracias.

Respuesta:

Esta consulta es muy frecuente en la actualidad. Sería importante saber si esta conducta de dependencia que muestra con el ipad la habías observado anteriormente hacia otras cosas, personas, etc., para saber si es un rasgo propio de su personalidad o si por el contrario es una respuesta a una situación actual. Es importante tener en cuenta que tu hija está en una edad donde el grupo de amigos empieza a tener mucha importancia, así como un momento donde se empieza a experimentar la necesidad de más independencia y separación de los padres. Es importante en este momento saber cómo se relaciona tu hija con su grupo de compañeros, en cuanto al tipo de interacciones que establece con los demás, cómo soluciona los conflictos, si mantiene sus amistades, etc. En cuanto a cómo modular el tiempo en el que puede estar con el ipod es significativo establecer límites que le ayuden a regular y a organizar su tiempo. Para ello puede ser de ayuda establecer entre ambas ciertas rutinas que le ayuden a programar sus actividades, tareas y su tiempo libre. Hacer que los niños sean consecuentes con sus acciones y se responsabilicen de sus cosas fomenta el desarrollo de su autonomía y favorece su crecimiento.


Edad del niño: 2 años y 5 meses Consulta:

Desde hace cosa de un mes o un par de meses, mi hija está más inquieta de lo normal (siempre ha sido muy movida), pero ahora pega a todo el mundo, incluidos su padre, su hermano, la abuela y yo. Cuando está despierta no para ni un momento, no está sentada ni 2 minutos seguidos, no consigo que pinte más de 5 minutos o que mire una película, tiene rabietas todo el tiempo. No sé si es lo que llaman ” los terribles 2 años ” o puede ser síntomas de hiperactividad.

Respuesta:

Hola, gracias por tu consulta. Si bien no podemos hablar de diagnósticos, sí que parece que las conductas que presenta tu hija están siendo un problema para su desarrollo personal y para la dinámica familiar. Cuando hay alteraciones importantes como las que comentas es necesario valorar la capacidad de la niña en cuanto a su capacidad de autorregularse y en cómo gestiona sus emociones, ya que la necesidad de moverse nos indica que puede estar sufriendo a nivel interno aspectos emocionales que no puede expresar de forma adecuada. La necesidad de movimiento en los niños suele ser un indicador de sus dificultades para expresarse emocionalmente, dando lugar a conductas disruptivas como forma de manifestar su malestar o como respuesta a posibles alteraciones en la integración sensorial no patológicas. Es importante que podáis entender las conductas de tu hija para ayudarle a identificar y expresar mejor sus emociones. Si la conducta se mantiene es recomendable que consultéis con un especialista para limitar dificultades mayores que limiten su desarrollo. Finalmente señalar sobre tu consulta que la hiperactividad en la que haces referencia no considero que sea parte de un trastorno si no un síntoma en sí.