Si te dejas llevar terminarás en el lugar adecuado. Seguro que hay algún proverbio oriental que confirma esta máxima. Por nuestra parte, damos fe de que es la mejor estrategia posible cualquier fin de semana de tiempo espectacular como los que estamos viviendo últimamente en la isla. Nosotros salimos el otro día con la intención de visitar el monumento (del que prometemos post en breve) bautizado en la redes como el Stonehenge de Ibiza y que se encuentra en Cala Llentia en el municipio de Sant Josep. El epectacular círculo compuesto por 13 monolitos de basalto de 24 metros de diametro, tendrá que esperar.

De camino, decidimos hacernos con unos bocatas y comer en Cala Carbó también en Sant Josep, pero nos confundimos de nombre y nos fuimos a Cala Corral. ¿La conocéis? Es una pequeña cala, un embarcadero rodeado de casetas de pescadores (aunque hay alguna tan espectacular que me mudaba yo ahí a vivir todo el veranito con los ojos cerrados). El acceso no es bonito, a través de una de esas urbanizaciones perdidas con calles y todo que, de repente, aparecen en esta isla en el lugar menos esperado. Está muy cerquita de Cala Tarida (donde terminamos tomando un cafelito de luxe en Cas Milà) y también de Cala Llentia (a la que puede llegar andando) El caso es que a Cala Corral llegamos y ahí nos quedamos.

vuelos

pies

 palo

laura playa

 Felices, relajados, dueños de la cala y de nuestro tiempo. Ibiza en estado puro. O no?