Escrito por Susana Prósper de Un día es un día

Ya acabamos el año, ya quedan sólo unos días para recibir a 2014. Hay muchas costumbres que se hacen la última noche del año para que nos den suerte en el nuevo que comienza. La más conocida sin duda es comerse las doce uvas al son de las campanadas y, cómo no, brindar por un feliz año nuevo.

Algo que me gusta hacer, siempre que puedo, es empezar la mañana del día 1 de enero viendo el Concierto de Año Nuevo de la Orquesta Filarmónica de Viena. Lo retransmiten por la tele. De hecho este concierto es retransmitido en directo en 54 países. Se celebró por primera vez en 1931. Sugiero que prestéis atención al comentario del principio del vídeo para saber qué llevó a celebrarlo. Desde entonces han pasado por allí los mejores directores de orquesta del mundo. Se interpretan siempre las mismas piezas, aunque con los años ha ido habiendo alguna variación en el repertorio. En su mayor parte son piezas de la familia Strauss: Johann Straus (padre), Johann Strauss (hijo), Joseph Strauss y Eduard Strauss.

El momento, quizás, más esperado por el publico es la Marcha Radetzsky, de Strauss padre. Ahí el director de orquesta dirige a todos, a los músicos y al publico que acompaña con sus palmas.
Dicen que dar esas palmas al ritmo de Strauss da buena suerte también, así que os animo a hacerlo. Desde luego es un momento divertido y nada mejor que comenzar el año con buen humor.

!Feliz 2014!

Marcha Radetzky. Daniel Barenboim