Serán sus siluetas alargadas recortándose siempre ante el mar, más o menos escarpado, más o menos azul… La certeza de que todos los faros marcan los finisterres de cada región, comarca, isla… Será su función de guía de barcos perdidos. Imposible negar que los faros tiene un halo de misterio que nos atrae y fascina. Marcan el principio y el final del viaje. 

Son en si mismos certeza: la de llegar a tierra, a buen puerto, a meta,  a casa… y son viaje, partida, despedida. Son largo adiós y esperanzada bienvenida. Será por eso, por todo eso, que nos embrujan tanto. 

En Formentera hay dos faros especiales a los que peregrinar es obligado:

El faro de es Cap de Barbaria, al que se llega por una carretera larga y (menos en estas fechas) solitaria. Poco antes de llegar hay unas cuantas sabinas catalogadas y de ramas retorcidas.

faro es cap de barbaria

Hace unos años, en  pleno invierno y en sus inmediaciones, encontré un personaje peculiar que me contó su extraña teoría. Según él, el faro de es Cap de Barbaria se había convertido en una especia de cementerio de elefantes, pero de cabras. Para demostrarlo, había recogido y colocado en una larga hilera decenas y decenas de cráneos de cabra! Estaba convencido de que, cuanto poco, era un lugar ungido por centros telúricos. No lo puedo evitar, siempre que vuelvo me acuerdo de esta historia rara…

faro barbaria formentera

El caso que no hay turista que se acerce y que no monte montañita de piedras en las inmediaciones. El significado de éstas se me escapa… pero que algo tiene el faro de Barbaria es innegable. Cuanto poco, una increible belleza que vale la pena saborear a la mágica hora del atardecer. El faro, de diecinueve metros de altura, marca el punto más meridional del archipélago balear. 

Y la Mola. El Faro del que se dice que Julio Verne escribió en el siglo XIX Héctor Servadac: viajes y aventuras a través del mundo solar. Verne nunca visitó el Faro, pero nosotros no podemos dejar de ir!  A una altura de 142 metros sobre el nivel del mar, marca el punto más alto de la isla… e impresiona, vaya que sí! Sobre todo en invierno cuando no hay vecinos y nos dejamos contagiar por la soledad que debieron sentir sus fareros, a lo largo de los años y de los siglos… Desde 1861 hasta 2001 decenas de fareros se han sucedido en esta torre que marca un nuevo finisterre en la pequeña isla de Formentera. 

faro de sa mola

El último farero de la Mola, Javier Perez de Árevalo, merece post a parte, pero si os interesa el tema tenéis AQUÍ enlace al programa de El Escarabajo Verde en el que le entrevistan y AQUÍ su blog personal: Un faro en el desierto. 

Para más información sobre los faros de Balears, con contenidos didácticos incluidos, os dejamos enlace a la web farsdebalears.org