Escrito por Susana Prosper de Un día es un día

 

Esperanza Spalding  toca el bajo, el contrabajo, el oboe, el clarinete, el violín y algún que otro instrumento más. Compone y canta en inglés, español y portugués.  Es inteligente, trabajadora, creativa, tiene carisma y encima es guapa.

 

Ha tocado con muchos de los grandes, como Pat Metheny , Herbie Hancock o Bobby McFerrin, por nombrar solo a unos pocos. Todos ellos elogian su trabajo y resaltan su “algo especial” o “factor X”, como lo denominó Metheny una vez.

 

Su interés por la música le viene de muy niña. Cuenta que quizás uno de sus primeros recuerdos musicales, tendría entonces unos cuatro años, fue quedarse embobada viendo en la televisión al gran violonchelista chino-francés Yo-Yo-Ma. Una larga enfermedad, siendo ella pequeña, hizo que tuviera que dejar el colegio y seguir sus estudios en casa. Su madre, una gran aficionada a la música, recibía clases de guitarra y ella asistía y absorbía cada nota, cada acorde, como una esponja.  Más adelante estudió música y estaba ilusionada con aprender a tocar el cello, pero a los catorce años descubrió el bajo y ya no se separó de él.

Nació un 18 de Octubre, en un barrio humilde de Portland, Oregón. Aunque sea con unos días de retraso, aprovecho para felicitarla por sus veintinueve años recién cumplidos. A pesar de ser tan joven ya ha ganado tres premios Grammy. El último como “artista revelación” en 2011.

 

Esperanza compuso Black Gold pensando en los más jóvenes, en los niños, en lo poco que se les habla en los colegios de la cultura y la historia africana y afroamericana. La letra es una reivindicación de esa herencia cultural. El vídeo, que está rodado como una secuencia de una película, lo deja claro.

Hay que seguirle la pista a esta chica. Afamados y prestigiosos músicos lo hacen y dudo que tantos estén equivocados.  A mí personalmente me gusta mucho su mezcla de estilos, su forma de tocar el bajo y, cómo no, su “algo especial”.

 

Sé que me repito, pero este vídeo  merece ser visto a pantalla completa y a buen volumen. Es auténtico oro negro!

 

 

 

Black Gold
Esperanza Spalding