En la clase de Guille, 5 anys del cole de Santa Gertrudis, están llevando a cabo un proyecto muy especial. Según me contó su profe Antonia, la idea surgió un día cualquiera. Durante la reunión de la mañana en la alfombra, se planteó esta gran cuestión: ¿es la la arena de todas las playas igual o por el contrario cada playa tiene su propio tipo de arena? Decidieron ahondar en el tema y al cabo de un par de días Guille apareció en casa con dos botellitas de cristal vacías con sendos cartelitos: Pou des Lleó y Cala Mastella. La clase se había repartido una treintena de playas y, con la ayuda de sus familias, se disponían a dar una respuesta empírica a esta gran cuestión. 

playa arena 1

Dedicamos una mañana de domingo a rellenar nuestras botellitas y cumplir con nuestra misión. Descubrimos que recorrer las playas de la isla en invierno es agradable, educativo y muy muy divertido. Así que os recomiendo, sin dudarlo, reproducir este proyecto en casa: os hacéis con unos cuantos botes de cristal, los etiquetáis y…a recorrer las playas de las isla durante los soleados días de invierno.  

playa guille

“Nuestras” dos playas tenían en común las montañas de posidonia oceánica que se ha ido acumulando durante el invierno. En Pou d’es Lleó, encontramos otra famila paseando y jugando con las algas. En Cala Mastella, un equipo de canoistas que salía del agua. También en Cala Mastella, nos hizo gracia el cártel explicativo sobre la posidonia, esa planta maravillosa responsable de la gran calidad de nuestras aguas. El cartel invitaba a pasear, recostarse y jugar con la misma: “No corta, no mancha, no duele…” Volvimos a casa felices y con nuestras dos botellitas llenas. No os diré si la arena era igual o diferente, porque eso tendréis que descubrirlo vosotros mismos. 

playa poudeslleo

playas calamastella

Guille se llevó las botellitas a clase, pero él y sus compis, con la ayuda de Antonia, siguieron haciéndose preguntas…

playas guilleenclase

…tantas que decidieron reproducir una playa en clase!!! La playa ha ido creciendo, incorporando animales pintados (Antonia llegó a llevarse a clase unos cuantos calamares recién compraditos en la pescadería para observarlos), arena, mar…y, en definitiva, todo lo que una playa que se precie puede desear! ¿No os parece un proyecto genial? ¿Queréis ver el resultado? Pues aquí lo tenéis!

playas playaenclase

No me digáis que con una lámparita de infrarojos no tenéis un solarium casero de lo más ambientado 😉