Cuando le propuse a Germán irnos de Vila (después de nacer nuestro primer hijo) me puso varías condiciones (él trabaja en la ciudad de Ibiza y con horario partido):

– No quiero vivir en el campo (yo siiii), ni a más de 10 km del centro de Ibiza, sentenció. Por lo demás… barra libre!

Elegí un piso con vistas al campo en el pueblo de Santa Gertrudis y lo que, en un principio, pareció una decisión salomónica, se ha convertido en la mejor decisión que pudimos tomar!!!

Hoy por hoy ninguno de los cuatro (la family creció) querría vivir en ningún otro lugar del mundo! Y es que Santa Gertrudis de Fruitera… mola, tiene un encanto que engancha. La ronda de la ITV marca el lugar en el que dejamos los malos rollos y el stress del trabajo y del día a día.

En Santa Gertrudis están nuestros peques que van a un colegio público (el del pueblo) genial, con un sistema educativo (por proyectos) del que somos fans indiscutibles.

Tiene una plaza peatonal ideal para bajar a comer un bocata o unas tapas mientras los niños corretean sin peligro. Os recomendamos los famosísimos bocatas de Can Costa o una buena tapa de pulpo en el Ullivans.

La Crepería tampoco está nada mal. Justo enfrente del parque infantil, estratégicamente situado al otro lado del paso de cebra, está el Musset: abre todo el día y es fantástico para un desayuno, comer a mediodía o merendar un muffin. El suelo del bar es de barro y reproduce el mundo marino. Mi hijo lo llama “El Bar de Nemo” y le encanta ir a merendar ahí! Si venís a cenar con los peques…

…el pueblo cuenta además con dos Pizzerías: Can Bassetes más tradicional, pero cuya pizza de la casa merece la pena probarse y el Macao, trattoría con horno de leña, a la que no se os ocurra venir sin reserva!

Y de tiendas… mejor no hablamos! Claire, en la misma plaza: este año tienen una camisetas para peques que no me pienso perder.

La tiendas Angels o Aurobelle: vestiditos y complementos con mucho color, flores… y diseños cuidados y seleccionados por los propietarios.  Tiendas en las merece la pena echar un vistacito con calma y sin prisas.

Por cierto, que también acaba de abrir la tienda de Es Cucons de dos parejas (amigas) del pueblo (también con peques) que hace años que regentan con muchísimo gusto el hotel rural del mismo nombre en Santa Agnés y que este año han decidido liarse la manta a la cabeza y abrir también tienda en el pueblo.

Enhorabuena y mucha suerte!!!