Este otoño es atípico. La red está llena de comentarios al respecto. Nos llegan whatsapp que proponen para comer llevarse a la playita el “tupper” de panellets de tots sants y a este paso, parece que comeremos polovorones en trikini. Este cambio climático nos lleva de calle, pero puestos a ver el lado positivo nos está regalando alguna tarde de playa otoñal que no tiene precio. 

Es el momento, además, de aprovechar para hacer ruta, las playas vuelven a ser nuestras y os podéis acercar a la que os plazca porque podréis llegar y aparcar sin problemas. 

Una de esas playas de pre y post temporada son Cala Salada y Cala Saladeta. 

cala salada 600

Cala Salada al caer la tarde

La ficha ya la sabéis;

Tamaño: 80m de longitud y 25 de anchura.

Orientación: Oeste-Suroeste (lo que quiere decir que si bien en este momento el sol no se pone en el mar, sí recoge las últimas luces de la tarde)

Sustrato: Arena Natural de grano medio.

Ubicación: A no más de 4 km de Sant Antoni. 

Estuvimos la semana pasada! Nadamos, hicimos el pino, jugamos a la playa y cazamos  DOS pulpos, que devolvimos al agua! El agua no podía estar más limpia, transparente y apetecible y eso que fuimos a ultimísima hora de la tarde. 

 cala salada

Cala Salada, vista general

cala saladeta

Cala Saladeta, vista general

pulpo

Uno de los pulpos que cazamos, se volvió al mar a todo correr: Menudo sustó se llevó!

palas

Jugar a las palas cuando ya no queda nadie en la playa es todo un placer

guille pino

Y así acabamos! Haciendo el pino! 😉

Que sea una playa de arena, su chiringuito familiar y el ambiente que se respira hace, además, que Cala Salada y Cala Saladeta sean dos de las playas de Ibiza a las que le podamos colgar el cartel de playas Family Friendly.