Para la mayoría de los que vivís fuera de la isla, la marcha del verano tiene poquitas-poquitas ventajas y cosas buenas y, quizá por eso, estos días circula con fuerza por Twitter el hashtag #otoñofueradeaquí (que, reconozco que he retweeteado en alguna ocasión). En la isla, sin embargo y, aunque nos da penita la marcha del verano y dejar de ir a la playa, vemos el otoño de forma diferente. Termina la temporada turística y muchos amigos/as y demás parientes (que diría Durrell) comienzan ahora sus vacaciones invernales. Quien más y quien menos, durante el verano, ha ido de bólido trabajando o simplemente “esquivando” las hordas de turistas de agosto. Así que, para nosotros, es el momento de “normalizarnos” un poquito y reencontrarnos con los amigos. Todos, además, tenemos un montón de cosas nuevas que contar.  

foto silvia playa buena

Ayer fue mi primer día de #bienvenidotoño y, para celebrarlo, quedé por la tarde con mi amiga Silvia Sánchez, a quien quizá ya conocéis porque fue con quien nos lanzamos a organizar el primer taller de nuestro Ibiza Family Factory. Silvia, que es arquitecta de profesión, pilotó nuestro I Taller de Arquitectura Comestible, que celebramos en S’Hortet Verd, de Sant Jordi.

Reconozco que dejamos a los peques (felizmente) jugando en el salón, mientras nos “encerramos” en la cocina a charlar-charlar-charlar. Silvia me contó que este año va a continuar con su proyecto La Arquiteca, que es una fábrica de talleres para peques. De momento organiza gimkanas temáticas para cumples y continuará colaborando con nosotras (ya os avisaremos) con sus fantáticos talleres de Art-Kid-Tectura. El caso es que, mientras hablaba; Silvia, que es una de las personas más creativas y mulidisiciplinares que existe, se dio cuenta de que yo acababa de tirar (prometo no hacelo nunca más) una preciosa botella de agua de plásito azul.

– ¿La vas a tirar?, me preguntó.

-Mmmshs..¿no debería? le conteste.

-¿Quieres que hagamos una maceta (que además es autorregante)?

 -Wow, pues claro! Y allá que se puso.

En menos de media horita -y mientras seguíamos charlando-charlando-charlando- Silvia hizo -y me regaló- esta preciosa maceta.

foto maceta autorriego pequeña 2

¿Queréis saber cómo la hizo? 

Material:

-Una botella de plástico.

-Tijeras

 

foto maceta buena

Ah!! También os hará falta un poco de tierra y, por supuesto, la semilla o la pequeña planta que queráis plantar en ella.

foto botella 3

Cortamos la botella dejando sus 2/3 inferiores para el macetero y el cuello de la misma para el mecanismo de autorriego. 

foto botella 4 

Realizamos un corte vertical sin llegar al cuello con el fin de que encaje en la base.

foto mano

Introducimos nuestro mecanismo de autorriego en la parte inferior de la botella (que previamente habíamos reservado) 

foto cuadrado

Recortamos una pequeña ventana a unos tres o cuatro dedos de la base para que el agua rebose en caso de riego excesivo ó para rellenar con agua el sistema de autorriego. 

foto algodon

Introducimos un pequeño trapo de algodón en la base del cuello de la maceta con el fin de que no se salgan las raices. Después, sólo nos queda rellenarla con tierra y plantar nuestra nueva planta. Como os podéis imaginar sirve cualquier botella o garrafa de mayor tamaño. El agua que cae después de regarla es así reabsorvida, aprovechando al máximo nuestros recursos hidrícos. Vamos, una maravilla!!!

Por cierto, a Silvia la podéis localizar a vía mail o a través de nuestra página.