Un poco de ejercicio

Y que mejor si es al aire libre. Después de las Navidades más de una y más de uno nos hemos pasado con los turrones, las comilonas, el cava y los polvorones y ahora toca recuperarnos. Nada mejor para volver a sentirnos en forma que practicar un poco de deporte, ya sea ir a dar un paseo con los peques de la casa, pasear en bici o iniciarnos en el running, que tan de moda está últimamente.
El deporte siempre es una opción para pasar un domingo en familia, y Formentera nos ofrece muchas rutas para todos los gustos.

En la isla hay diferentes opciones para disfrutar del sol y la buena temperaturas del invierno y aprovechar para conocer algunos de los rincones más mágicos de la pitiusa menor.

Empezamos por un clásico, el camí de Sa Pujada, conocido también como “Camino Romano”, que se inicia en Es Caló y que nos lleva hasta la Mola bordeando (de forma segura) todo el acantilado hasta la zona más alta de Formentera. Un paseo perfecto para un sábado familiar. Las vistas panorámicas que nos ofrece de toda la isla merecen muchísimo la pena.

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Pero si sois de los que han decidido empezar el año corriendo, nada como aprovechar las rutas que nos ofrece el Parque Natural de Ses Salines, bordeando s’Estany Pudent, que nos lleva desde Es Pujols a la Savina, y donde durante las épocas de migración podemos ver infinidad de aves que escogen este acuífero para hacer paradas en su trayectoria: flamencos, garzas, patos…..un paseo genial también para disfrutar de una excursión familiar en bicicleta y aprovechar para hacer fotos increíbles de la puesta de sol.
 
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Pero el Parque Natural nos ofrece más rutas, también bordeando las Salinas, desde Es Pujols hasta Illetes (por los antiguos caminos del tren de la sal) y que luego podemos enlazar por la costa de Illetes hasta la Savina.

Para los más valientes, podemos hacer un poco de trekking aprovechando los torrentes y caminos que hay repartidos por toda Formentera. El camí des Torrent Fondo por ejemplo, empieza en la carretera que nos lleva al Faro de la Mola, junto al Molí Vell y llega hasta la parte sur de los acantilados.
O una visita a Es Caló des Ram, un bosque de pinar, que bordea la parte sur de la Mola y donde podremos ver también varaderos típicos de pescadores.
 
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Bordear todos los acantilados de la isla, tanto en la Mola como en Es Cap es un plan perfecto para pasar un domingo en familia, con unos bocatas en la mochila.

Otra opción fantástica para disfrutar con todos los miembros de la casa es visitar alguna de las cuatro torres de defensa del siglo XVIII que se encuentran en la isla: La de Punta Prima, Punta de sa Gavina, Es Cap de Barbaria o es Pi des Català.
 
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Construcciones restauradas que nos permitiran conocer más sobre los ataques piratas que sufrían nuestras islas, y de que manera las torres servián tanto como punto de vigilancia así como para resguardarse de dichos ataques.
Un poco de historia para que pequeños ( y mayores) conozcan más a cerca de la historia isleña. Cualquiera de las cuatro torres nos permite dejar el coche en un punto alejado e iniciar un agradable paseo hasta llegar a ellas.